jueves, 10 de diciembre de 2020

Clases de matemáticas

 Dicto clases de matemáticas para bachillerato. 

Contacto email teresatesoro@gmail.com

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Educación y pandemia en Venezuela

 

 

            En este ensayo se hará una radiografía de la educación en época de pandemia en Venezuela y se mostrará que ha sido un fracaso. Pero preguntamos: Dadas las circunstancias, ¿era posible hacerlo mejor?

            Para entender que está sucediendo con la educación en época del coronavirus, primero hay que conocer cómo era la enseñanza en Venezuela antes de esta crisis.

            Si antes del 16 de marzo de 2020 hubiéramos entrado a un salón de clases, hubiésemos visto a un profesor hablando y escribiendo en el pizarrón, y treinta o cuarenta estudiantes, sentados uno detrás de otro en pupitres alineados, copiando. Si les preguntáramos a los alumnos por los libros, la mayoría no los tendría, porque los profesores no los recomendaron, y el que los tuviera, no los usaría.

            La educación en Venezuela se hacía a través de la transmisión oral del profesor al estudiante, usando  los apuntes que copiaba de lo que escribía el docente en el pizarrón, además el estudiante no había adquirido el hábito de consultar libros.

            Lo arriba expuesto viene corroborado por el educador Juan Maragall, ex director del Colegio Ávila y ex secretario de educación del estado Miranda (2008-2017): “El sistema educativo venezolano no está desarrollado para el aprendizaje autónomo. Además que aplica para niños pequeño (sic), hay poca cultura de aprendizaje autónomo, incluso a nivel universitario.” (Siverio, 2020)

          Vino la pandemia y el profesor no puede continuar con la transmisión oral, pues en Venezuela el servicio de internet, la mayoría de las veces, no funciona y muchos estudiantes no tienen acceso a él.

            Un estudio hecho por el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos en septiembre de 2020 “determinó que solo 34% de las personas cuentan con acceso al servicio de Internet en el hogar”. (Brizuela, 2020)

            Con la pandemia se amplía la brecha educativa entre las distintas clases sociales, debido a que muchas personas no cuentan con los recursos económicos para acceder a Internet.

             “Odaly Padrón (…) es una de las tantas madres venezolanas que vive en una barriada popular y no tiene en casa, ni Internet, ni un teléfono inteligente, recursos necesarios para que los niños puedan cursar el nuevo año escolar.” (Fernandez, 2020)

 Entonces el estudiante se encuentra en la disyuntiva de tener que cumplir con las asignaciones que le envía el profesor, pero no está en la capacidad de aprender por si solo, usando libros. Hay familias donde los padres pueden ayudar, pero en la mayoría, no.

“Edenny no ha encontrado el paso a paso para resolver un taller de Física. ‘La semana pasada teníamos que entregarlo y nadie lo hizo, no entendimos nada’, dice.” (Inojosa, 2020)

            La raíz del problema de la crisis que sufre la educación en Venezuela, en este momento, se basa en que el estudiante venezolano es incapaz de abrir un libro y aprender de él. Aquí existen los textos de la Colección Bicentenario para primaria y bachillerato de todas las asignaturas, que si bien tiene algunas deficiencias, es bastante buena y está a la disposición de todo el mundo en la red. Los contenidos de Física y Química de bachillerato son impecables. ¿Por qué los estudiantes no usan estos textos y aprenden de forma autodidacta?

            Concluimos que las dos principales causas de la crisis de la educación venezolana en tiempos de pandemia son la dificultad de acceder a Internet y la imposibilidad que tiene el estudiante venezolano para utilizar textos y aprender de forma autodidacta.

            Los aprendizajes, por lo tanto, no se están logrando debido a que la educación ya era deficitaria en Venezuela antes de la pandemia y ahora se ha vuelto precaria; es un fracaso. Se critica al gobierno por la improvisación, pero ante las circunstancias no quedaba más que improvisar, debido a que todo fue súbito e imprevisto. Los problemas estructurales de Venezuela se arrastran de muchísimos años atrás, por lo que, no se van a resolver en un par de meses, debido a que es parte del subdesarrollo que hemos padecido por siglos. Los resultados son malos, pero dadas las circunstancias, era imposible hacerlo mejor.

            “A los docentes la suspensión de clases los tomó sin ningún tipo de planificación. El Ministerio de Educación ya dio las directrices para la contingencia. Sin embargo, alegan que son improvisadas y no están ajustadas a la realidad del país. (Labrador, 2020)

            Ojalá la crisis nos dé un sacudón que nos lleve a superar las dos deficiencias señaladas. Nos queda por lo menos un año de educación a distancia. ¿Ajustaremos las cargas en el camino?

 

Bibliografía

 

Brizuela, A.  La educación a distancia un modelo fracasado en Venezuela. El Nacional, 17/09/2020

Fernandez, H. “Van a aprender menos”: un año escolar a distancia en Venezuela, sin Internet estable. France 24, 25/09/2020

Inojosa, C. V. El tortuoso reto de los liceístas de estudiar Matemática, Física y Química en cuarentena(I), Cronica. Uno. 31/10/2020.

Labrador, Y.  El sector educativo trata de hacerle frente al Covid -19. El Diario, 17/03/2020.

Siverio, R. U. Juan Maragall: “La improvisación educativa dejará a muchos alumnos rezagados”. Cinco 8, 29/04/2020.

martes, 1 de diciembre de 2020

viernes, 5 de julio de 2019

Vacaciones




Entro hoy en vacaciones y este blog entra en receso: Volveré a publicar el sábado 10 de agosto.

sábado, 29 de junio de 2019

Una lectura de los libros de texto en Venezuela


        El libro Una lectura de los libros de texto en Venezuela es una colección de ensayos escritos por David, Mora, Ángel Míguez, Walter Beyer, Wladimir Serrano, Leonela Rodríguez, Martha Iglesias y Hernán Paredes. Trata sobre los textos de matemática de enseñanza primaria y media en Venezuela.

            David Mora escribe sobre las funciones de los libros de texto. Es un artículo extenso y exhaustivo sobre el tema. Hace un aporte muy interesante al mostrar el texto escolar como un indicador del curriculum de un país.

            Ángel Míguez en su ensayo plantea la necesidad del libro de texto en la enseñanza de la matemática: hace una descripción de un conjunto bien completo de  textos que se consiguen en el mercado venezolano. Incluye una investigación entre varios profesores sobre sus preferencias y uso que le dan a los textos en su práctica docente.

            El ensayo de Walter Beyer, trata los textos de matemática en la Venezuela del siglo XIX. Es un estudio riguroso, de fácil lectura y ameno. Muestra aspectos muy interesantes como la edición y rentabilidad de la comercialización de los libros de texto en el siglo XIX.

            Wladimir Serrano en su ensayo nos habla de la censura de los libros de texto en la España franquista y la visión del conquistador sobre América plasmada en ellos. Es un estudio profundo, sorprendente e inquietante.

            Leonela Rodríguez y Marta Iglesias estudian el tratamiento que se le da a la parábola en los libros de texto venezolanos. Es un análisis crítico bien minucioso que no deja aspecto alguno de fuera.

            Hernán Paredes nos muestra la ideología de los libros de texto, de la cual en general no estamos conscientes y que nos llama la atención.

            Todos los artículos están escritos de manera muy científica, rigurosa. Es una lectura muy agradable. Yo me lo leí en un fin de semana y quiero releerlo para estudiarlo mejor y sacarle todo el jugo.

            Ustedes pueden bajarlo de forma gratuita en el link:

http://gidemvenezuela.wixsite.com/gidem/descargas
           
           

viernes, 14 de junio de 2019

Retrato de la Educación en Venezuela

           Voy a escribir sobre la educación en Venezuela, desde mi experiencia como profesora en educación media y universitaria.

La mayor amenaza que sufre la educación venezolana es el éxodo tanto de profesores como de alumnos.

En Venezuela, un profesor universitario titular tiene un sueldo mensual de
Bs 34 000, menos que el salario mínimo de Bs 40 000.  Un paquete de leche en polvo de 450 g cuesta Bs 21 000, un cartón de huevos (treinta huevos) Bs 27 000 y un kilogramo de carne Bs 35 000. Las cifras lo dicen todo. No hay más comentario.  Los profesores que continúan prestando sus servicios en las universidades, superviven gracias a otros trabajos extras.

Por eso los profesores venezolanos están migrando a Perú, Ecuador, Argentina, Chile, EUA y España. Tengo colegas en cada uno de esos países.

            Eso se traduce, a nivel universitario, en grupos de 120 estudiantes en un aula, y en educación media asignaturas aprobadas por los estudiantes sin haber asistido a clases de las mismas.

            Tradicionalmente los estudiantes universitarios migraban al terminar su pregrado con miras a realizar estudios de postgrado en el exterior y regresaban a trabajar en Venezuela. Empezaron a salir en medio del pregrado, al terminar la secundaria y tuve alumnos que migraron cursando tercer año de educación media. Y no regresan más. Contradictoriamente con lo que pasa en la educación superior, las aulas en el nivel de educación media en los colegios privados están vacías. Colegios con grupos de 35 a 45 estudiantes, ahora tienen dieciséis, máximo veinte.

            El gobierno venezolano que ejercía controles drásticos en los precios de las matrículas de los colegios privados, tuvo que recapacitar y permitir que los precios se regulen por consenso entre dirección y padres.

            Dentro del gran autoritarismo que rige al gobierno venezolano, hay que reconocer que hubo ministros que dirigieron la educación media dialogando y cediendo. Ejemplos son: Héctor Rodríguez, Elías Jaua y el viceministro Humberto González. Sus actuaciones han sido impecables.

            No así el Ministerio de Educación Superior que ha mantenido su rigidez, mostrando una total ignorancia del ambiente universitario.

            Las universidades públicas están sin transporte, sin comedores y sin agua. Y además estudiantes y profesores tienen que sufrir el asedio de los delincuentes que han invadido los predios universitarios.

            Si nos vamos a los aspectos didácticos, nos encontramos tanto en la educación media como en la superior, una enseñanza apoyada en la tiza y el pizarrón.

            El gobierno ha hecho esfuerzos en dotar a los estudiantes de las escuelas públicas de educación media de computadoras, las canaimitas, y de excelentes textos escolares como la Colección Bicentenario de forma gratuita. Pero el profesor de media sumergido en una rutina embrutecedora de cuarenta horas semanales en aula, cumplidas en distintos planteles, no tiene tiempo ni energías para aprender a innovar.

                        El resultado: adolescentes aburridísimos en aula que solo conversan entre sí y no ponen atención a lo que explica el profesor. Los padres, lejos de interpretar la grave situación social, señalan al profesor como el único culpable de este estado de cosas, agravando con su actitud la falta de respeto que los estudiantes muestran hacia sus profesores. En Venezuela hay una gran tradición oral en la educación, y el estudiante de educación media es incapaz de abrir un libro y estudiar por su cuenta. Espera que el profesor le explique, pero no escucha al profesor. En una sociedad en que el valor es tener, el que solo sabe, poco vale.

            Como resultado de esto y de la equivocada política de selección del gobierno para asignar los cupos universitarios, el estudiante al entrar al nivel superior tiene un fracaso programado: Crónica de una muerte anunciada.

En educación superior, se ofrecen carreras tradicionales, totalmente desfasadas de la realidad social y económica del país. Los estudiantes universitarios terminan desarrollando saberes y habilidades de forma autónoma, fuera del marco universitario. La universidad no les da respuesta a sus necesidades de aprendizaje para insertarse en el mercado laboral.

            El venezolano valora mucho los estudios universitarios, pero estos han dejado de ser garantes de un buen empleo y ascenso social.

            El futuro de la educación en Venezuela pasa por sueldos decentes para los profesores, menor carga horaria, trabajo en equipo y programas de asesoría y acompañamiento por expertos en la didáctica de las asignaturas.

             Hay que suministrar a las universidades presupuestos suficientes para cubrir los gastos de nómina de personal, comedores, transporte, laboratorios, incentivos a la investigación, buenas becas para los estudiantes y revisar los programas de estudios y crear nuevas carreras.

            ¿Es pedir mucho?

            No, es pedir que finalmente nos instalemos en el siglo XXI, pues hemos dado un salto atrás a la Venezuela de Gómez.

           
           

           
           

sábado, 8 de junio de 2019

Como corregir exámenes y no morir en el intento. 1


             Corregir una misma pregunta en todos los exámenes, luego otra pregunta en todos los exámenes es un gran error. Porque mientras abres un examen, localizas la respuesta, la corriges, agarras otro examen, y si son cinco preguntas son cinco veces que pierdes tiempo en esas acciones. Más una vez para sumar los puntos.

             Corregir cada examen completo es mucho más rápido, ahorras un tiempo increíble.

            Cuando corriges por examen completo tienes más información global sobre el desempeño de cada alumno. Puedes comparar se forma cualitativa las respuestas y percibir mejor las áreas débiles y fuertes. Penalizas menos si el estudiante comete el mismo error sistemáticamente en todas las respuestas. Es más humano para el profesor y para el alumno y da más satisfacción intelectual por la sensación de integridad.

            Cuando corriges por examen tienes sensación de logro porque ves los exámenes que ya tienes corregidos. Te animas y tienes ganas de continuar corrigiendo.

            Pon en práctica la Lección 1.

 Espero tus comentarios de cómo te fue.